Esas denuncias falsas

Que existen denuncias falsas sobre violencia de género es algo que tod@s escuchamos muy a menudo. Lo que tal vez no sea tan conocido es el protocolo que se sigue para que una mujer pueda acceder a la ayuda que facilitan desde el famoso teléfono gratuito 016, ese que no deja huella según la publicidad.

Cuando acudes a ese recurso lo primero que hacen es emplazarte a una reunión personal, lógicamente. Acudes a un centro que desde fuera tiene la apariencia de un edificio normal, una empresa con puertas opacas, modesta, en un barrio obrero. Vas muerta de miedo, miras a derecha e izquierda porque tu nivel de alerta está activado al máximo. Estás viviendo un infierno, te sabes controlada y nunca sabes hasta qué punto, en eso consiste parte del maltrato: la incertidumbre.

Te abre la puerta un policía nacional. Te piden tu DNI, escriben tu nombre en un formulario de entrada y te hacen pasar a una sala de espera. Y esperas. Un rato. Se te hace eterna la espera. en una sala con juguetes para niños, libros, colchonetas y unas sillas frías e incómodas.

Cuando por fin bajan a buscarte, te hacen entrar en una sala, te presentan a un equipo de mujeres: trabajadora social, psicóloga, directora del centro, abogada… tú no eres capaz de recordar ni el nombre, ni el puesto, ni casi sus caras en ese momento. Y te dejan sola con una de ellas para que cuentes tu historia. Evidentemente la caja de kleenex está encima de la mesa, muy accesible.

Cuando terminas te dan cita para el día siguiente. Miras el reloj y han pasado tres horas desde que entraste en el edificio en cuestión. ¿Al día siguiente por qué tengo que volver? ¿Y cómo voy a volver a justificar una ausencia tan larga? Son muchas preguntas las que se te ocurren, pero una vez fuera ya, cuando no puedes hacerlas, porque estás en una posición tan débil, tan sumisa, que dices que sí a todo sin darte cuenta.

Vuelves un segundo día, y un tercero y un cuarto. Cuatro días a contar la misma historia a cuatro personas diferentes, en cuatro despachos diferentes, pero lloras igual y te sientes igual de mal. No eres culpable, pero te sientes cuestionada. Por fin al cuarto día, dan por válida tu versión y se abren los canales de ayuda: la psicóloga te va a ver con periodicidad semanal,la trabajadora social también, la abogada puede asesorarte gratuitamente. Te recomiendan que te compres un movil nuevo prepago y que no lleves el habitual por si él te sigue hasta allí.

Y sobre todo, desde ese 016, que aparece en la televisión constantemente en anuncios, informativos, especiales e incluso en los probadores de algunas tiendas de ropa femenina, pegado en pegatinas moradas, por supuesto, en el espejo donde vas a mirarte con unas bragas nuevas, o una falda, te dicen después de evaluar tu caso que, a pesar de que la ley te ampara, porque se reconoce la violencia psicológica como una forma más de violencia de género, no te recomiendan denunciarle.

Porque aunque está tipificada, los jueces y las juezas de violencia no están reconociéndola. Es muy difícil de demostrar. Es su palabra contra la tuya. Los golpes en las puertas, las patadas a los muebles, los gritos, el control sobre la ropa que te pones, vaciarte el disco duro de tu ordenador a tres semanas de tu examen de oposición, o haber dejado tu autoestima por debajo del umbral donde empieza a considerar a un ser como humano, no cuentan…Busca un buen/a abogad@ especialista en temas de género y que te ayude a lograr un buen acuerdo porque no vas a conseguir que tu caso sea declarado como violencia machista, aunque tu ficha en el 016 está abierta, activa y seguirás recibiendo atención los próximos tres años. Acompañándote.

Y aún tenemos que escuchar que hay denuncias falsas que prosperan…No. No lo creo, no pueden prosperar. Pueden intentarlo, pero ese calvario no se pasa fácilmente si no es real que estás sufriendo violencia machista.

One thought on “Esas denuncias falsas

  1. Las denuncias falsas prosperan….si….porque precisamente para ell@s no es ningun calvario. Tambien hay hombres inocentes que tienen que pasar por el trago de tener que explicar a todas sus amistades que las cartas que recibieron acusándole de maltrato no eran ciertas, hombres inocentes que ven como sus mujeres se tiran por las escaleras para probar los supuestos maltratos….si…hay denuncias falsas que prosperan…y que perjudican a esos hombres inocentes y a esas mujeres que realmente sufren el maltrato en su piel….de las 130.000 denuncias presentadas el año pasado en España, solo 2 fueron falsas: los datos no mienten. :(:(:(

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